Otro con quien no hay forma de identificarse

Marzo 20, 2009 · 1 comentario

robinA la prensa le encanta ir poniendo nombres de iconos a personajes modernos que tienen una ligera, muy de refilón, semejanza. Compara a Enric Durán con Robin Hood me parece estirar el Bang Bang demasiado, tanto que se rompe. Lo único que tienen en común es que ambos son ladrones, a partir de ahí, las diferencias son tan dramáticas que yo compararía a Durán con Billy el Niño.

Robin Hood tenía una conciencia social y una generosidad que ya no se conocen en nuestros tiempos. Luchaba contra una tiranía de las de verdad, de esas que te matan por nada y violan a a las mujeres de tu familia sin impunidad. Encima, una tiranía que te ahogaba económicamente y te morías, literalmente, de hambre. Las acciones de Robin Hood perseguían un fin, no eran una queja, era una cruzada de verdad.

Pero lo más importante de todo, Robin Hood sabía que lo que hacía estaba fundamentalmente mal, que tenía consecuencias, y mucho más bestias comparadas con las que se enfrenta Durán, y, por eso, se escondía en los bosques.

Durán, que ahora además se une a los estudiantes contra Bolonia —vamos que le va la fiesta —, pensaba que como lo que hacía “molaba”, se ahorraría cualquier pena y terminaría siendo entrevistado por todas las cadenas de televisión, engrosando su cuenta bancaria. Lucharía contra el sistema sacando tajada del mismo.

Categorías: Cultura